Sobre la Tasawwuf.

  

Jafs al-Mahyub de ‘Ali bin Uzman

  

Sufi” es un nombre que se le da, y formalmente se la ha dado, a los santos perfectos y a los seguidores espirituales. Un sheik dijo: “Aquel que está purificado por el puro amor es puro, y aquel  que es absorbido por el Amado y que ha abandonado todo lo demás es un Sufi[. El nombre no tiene derivación que pueda responder a los requisitos etimológicos, en tanto en cuanto que el Sufismo (tasawwuf [es un termino más adecuado y a partir de ahora lo utilizaremos indistintamente]) está demasiado por encima como para tener ninguna raíz léxica de la cual pueda ser derivada; porque la derivación de una cosa de otra requiere homogeneidad. Todo lo que existe está opuesto a la pureza  y las cosas no se pueden derivar de sus opuestos. Para los Sufis el significado de tasawwuf está más claro que  la luz del sol y no necesita ninguna explicación o indicación. Como “Sufi” no admite ninguna explicación, todo el mundo son interpretes, tanto si reconocen la dignidad del nombre como si no, cuando tratan de comprender su significado. Los perfectos de entre ellos son llamados “sufis”, y los aspirantes de rango inferior entre ellos son llamados Mutasawwif ; porque tasawwuf pertenece  a la misma forma  de tafa’’aul, que implica “afrontar los problemas” (takalluf), y es una rama de la raíz original. La diferencia entre ambos en significado y etimológicamente es evidente. La pureza es una santidad con un signo y una relación (riwÐyat), sufismo es una resignada imitación de pureza. La pureza, entonces, es una resplandeciente y evidente idea, y el sufismo es una imitación de esa idea. Sus seguidores en este nivel son de tres tipos: los Sufi, los Mutasawwif, y los Mustasawif. El “Sufi” es aquel que está muerto para el si-mismo y vive por la Verdad; ha escapado de las ataduras de las características humanas y realmente alcanzado (a Dios). El Mutasawwif es aquel que trata de alcanzar este rango mediante lo que significa la auto-mortificación (muºyahadat) y en su búsqueda rectifica su conducta de acuerdo con su  ejemplo (de los sufis). El Mustaswif es el que trata de hacerse pasar como uno de ellos persiguiendo el dinero y la riqueza y el poder y la prosperidad material, pero no tiene conocimiento de estas dos cosas.

Por esto se ha dicho: “El Mustaswif para los es tan despreciable como las moscas, y sus acciones son mera codicia.; otros que es como un lobo, y su habla desenfrenada, porque el solo desea un pedazo de carroña”. El Sufi es un hombre de unión  y el Mustasawif un hombre superfluo. Aquel que tiene participación en la unión pierde todo fin y objeto al ganar su fin  y llegar a su objetivo; aquel que tiene participación de los principios se afirma en los “estados” del camino espiritual y permanece devoto a los misterios del más allá; pero aquel que participa de lo superfluo, se le abandona bajo la dependencia de toda [la riqueza que tenga], y se sienta en la puerta de la formalidad, y así es velado de la realidad, y este velo hace ambos, unidad y principios, invisibles para él. Los Shuyuj de en esta persuasión han tratado de dar muchas definiciones del tasawwuf, que no pueden ser enumeradas todas en esta libro, pero voy a mencionar algunas, si Dios quiere, Quien es el hacedor del éxito.

Dhun-Nun el egipcio dijo: “El sufi es aquel cuyo lenguaje, cuando habla, es la realidad de su estado, o sea, no dice nada de aquello que no es, y cuando permanece en silencio su conducta explica su estado, y su estado proclama que ha cortado todos sus lazos con el mundo [de la manifestación]”. Esto quiere decir que todo lo que él dice está basado en un firme principio, y todo lo que dice está desligado del mundo  y cuando habla  sus palabras son ciertamente la Verdad, y cuando permanece en silencio sus acciones son la completa “pobreza”.

Yunaid dijo: “El Sufismo es un atributo  en el cual el hombre es subsistencia” Ellos dijeron; “¿Es un atributo este de Dios o de la humanidad?” a lo que replicó: “Su esencia es un atributo de Dios y su sistema formal es un atributo de la ‘humanidad’”; lo que viene a decir es que su esencia supone la aniquilación de las cualidades humanas, que son sobrepasadas por la eternidad de las cualidades Divinas, y esto es un atributo de Allah; por ello su sistema formal supone por parte del hombre la continuación de la mortificación  y la continuación de este auto-sacrificio es un atributo humano. O puede ser entendido de otra manera, literalmente que en la unificación real no hay, hablando con propiedad, atributos humanos en absoluto, porque los atributos humanos no son constantes y solo son formales, perdiendo su permanencia porque Allah es el agente. Por esto ellos son realmente los atributos de Allah. Así (para explicar esto), Allah ordena a Sus siervos que ayunen, y cuando mantienen el ayuno les da el nombre de “ayunante”, y nominalmente este ayuno pertenece al hombre, pero realmente pertenece a Allah, de acuerdo con lo que Allah a dicho a Su Apóstol, la paz y las bendiciones sean sobre él, que dijo: “El ayuno es Mio”, porque todos Sus actos son Sus posesiones, y cuando los hombres se adscriben cosas a sí mismos la atribución solo es en el plano formal y metafórico, no real.

Y Abu Hasan Nuri dijo: “El sufismo es la renuncia de todo lo placeres propios”. Este renunciamiento es de dos tipos: formal y esencial. Por ejemplo, si uno renuncia a un placer, y encuentra placer en el renunciamiento, esta renunciación es formal; pero si es el placer es el que renuncia de él, entonces el placer es aniquilado, y este caso está a la cabeza de la verdadera contemplación. Así la renunciación del placer es el acto del hombre, pero la aniquilación del placer es el acto de Allah. Los actos del hombre son formales y metafóricos, mientras que los actos de Allah son reales. Este dicho aclara el de Yunaid mencionado más arriba. Y Abu l-Hassan Nuri también dijo: “los Sufis son aquellos cuyos espíritus han sido liberados de la contaminación de la humanidad, purificados del trato carnal, salvados de la concupiscencia, encontrando el descanso con Allah en el puesto más avanzado y el en más alto rango, y han huido de todo excepto Él”. Y también dijo: “El sufi es aquel que no tiene nada en su posesión ni nada lo posee”. Esto muestra cual es la esencia de la de aniquilación, ya que aquel cuyas cualidades han sido aniquiladas ni posee ni es poseído, en tanto y en cuanto el termino “posesión” es aplicable a las cosas existentes. El significado es que el sufi no hace suyo ningún bien de este mundo o ninguna gloria del que viene, porque ni tan siquiera él se encuentra en la posesión y el control de sí mismo: él rechaza el deseo de tener autoridad sobre los demás, para que así otros no busquen la autoridad sobre él.

Este dicho se refiere al misterio que los sufis denominan “completa aniquilación” (fana li-kulli). Si Allah quiere, lo mencionaremos en este trabajo, para vuestra información, los puntos en los cuales han caído en el error.

Ibn al-Yalla:” el sufismo es un esencia sin forma”, porque la formas pertenecen a la humanidad  en cuanto a su conducta (muàmalat), mientras que la esencia de ésta pertenece a Allah. Como el sufismo supone en dar la espalda a lo humano este carece necesariamente de forma.

Y Abu Àmr Dimmashqi dijo: “ El sufismo es: ver la imperfección del mundo de los fenómenos (y esto muestra que los atributos humanos todavía existen), e incluso más aún, cerrar los ojos al mundo de los fenómenos” ( y esto muestra como los atributos del hombre son aniquilados; porque los objetos vistos son fenómenos, y cuando los fenómenos desaparecen, la visión también desaparece). Cerrando los ojos al mundo fenomenológico solo subsiste la visión espiritual, quien se vuelve ciego para su ser propio ve por medio de Allah, porque el buscador de fenómenos es un buscador de su propio ser , y sus acciones vienen de y por si mismo, y no puede encontrar un camino para escapar de si mismo. Análogamente uno se ve a si mismo en su imperfección, y cierra los ojos al ser propio y no ve; y aunque el vidente ve su imperfección, nunca más su vista será un velo, pues es velado por su vista, pero el que no ve no es velado por su ceguera. Este es un principio firmemente establecido  en los aspirantes a sufismo y “místicos” (arbabi màani), pero tratar de explicar esto es imposible.

Y Abu Bakr Shibil dijo: “Tasawwuf es politeísmo, porque es el anhelo del corazón de la vista del ‘otro’ y el otro no existe”. Quiere decir que la visión de otro (que Allah) en la afirmación de la Unidad de Allah es politeísmo, y cuando “otro” no contiene valor alguno para el corazón, es absurdo guardar en el corazón el recuerdo de “otro”.

Y Husri dice: “El sufismo es cuando el corazón se mantiene puro de la contaminación de la discordia”. El significado se refiere a que debe proteger el corazón de la discordia con Allah, porque el amor es concordia, y la discordia es lo contrario a concordia, y el amante solo tiene una tarea en la vida, literalmente, obedecer las ordenes del amado; y si el objeto del deseo es solo uno, ¿cómo podría entonces surgir la discordia?

Y Muhammad b. Ali al-Husayn b. Ali b.Abi Talib – que Allah este complacido de todos ellos- dijo: “El sufismo es la buena disposición: y aquel que tiene mejor disposición es el mejor sufi”. Ahora, los tipos de buena disposición son de dos tipos: hacia Allah y hacia los hombres. El primero es la aquiescencia en los decretos Divinos, la segunda es el resistir las cargas de la sociedad humana buscando el contento de Dios. Estos dos aspectos se refieren al que busca.  Allah es independiente de la aquiescencia o enfado del buscador, y estas dos cualidades dependen de la consideración de Su Unidad.

Y Abu Muhammad Murtaish dijo: “El sufi es aquel cuyos pensamientos mantienen la paz con sus pies”, que quiere decir que está enteramente presente: su alma está donde está su cuerpo, y su cuerpo está donde lo está su alma, y su alma donde están sus pies, y sus pies donde está su alma. Este es un signo de presencia sin ausencia. Otros dicen, por contrario: “El está ausente de si mismo y presente con Allah”. Esto no es así porque: él está presente consigo mismo y presente con Allah. La expresión denota perfecta unión (yam' al-yam),  porque no puede haber ausencia del ser en tanto y en cuanto se estime el propio ser: cuando la autoestima ha desaparecido, entonces hay presencia (con Allah) sin ausencia. En este sentido particular lo dicho se asemeja al de Shibli: “El sufi  es aquel que no ve nada excepto Allah en los dos mundos”  En resumen, la existencia humana es “otro”, y cuando el ser humano no ve “otro” no se ve a si mismo; y se despreocupa totalmente del ser propio, sea este tenido en cuenta o negado.

Y Yunaid dijo: “El sufismo está fundado en ocho cualidades ejemplificadas en ocho Apóstoles: la generosidad de Abraham, que sacrifico a su hijo; la aquiescencia de Ismael, que se sometió a las ordenes de Allah y entregó su preciosa vida; la paciencia de Job, que con paciencia resistió la prueba de los gusanos y los celos del Misericordioso; el simbolismo de Zacarías a quien Allah dijo : ‘No hablaras a nadie durante tres días excepto por signos’ [Cor. 3:36], y en el mismo sentido, ‘Cuando se dirigió a su Señor con una invocación secreta’ [Cor. 19,2]; la sensación de extrañeza de Juan, que era un extraño en su propia tierra y un extranjero para su propio rey entre los cuales vivía; el peregrinar de Jesús, que estaba tan desapegado de las cosas mundanas que solo guardaba una copa y un cepillos  - la copa que arrojo cuando vio a un hombre beber de sus propias manos y un cepillo también cuando vio a otro usando sus dedos en vez de un cepillo de dientes; la vestimenta de lana de Moisés, cuyo vestido era de lana; y la pobreza de Muhammad, a quién Allah el Todopoderoso mando la llave de todos los tesoros que hay sobre la faz de la tierra, diciendo: ‘Los dispongo sin dificultad para ti, para procurarte todos los lujos por medio de estos tesoros’ y él contestó: ‘O Señor, no los deseo; mantenme un día alimentado hasta saciarme y otro hambriento’” Estos son unos excelentes principios de conducta.

Y Husri ha dicho: “El sufi es aquel cuya existencia es sin la no-existencia y cuya no- existencia es sin la existencia”.  O sea, nunca pierde aquello que encuentra, nunca encuentra lo que pierde. Otro significado es que,  su encuentro (yaft) no tiene no-encuentro (na-yaft), y que su no-encuentro de tiene encuentro en ningún momento, y así hay al mismo tiempo una afirmación sin negación o una negación sin afirmación. El objeto de todas estas expresiones es que el estado moral de los Sufi desaparece completamente, y que sus sentimientos corporales (sawahid) desaparecerán y su conexión con todo será cortada, para que pueda el misterio de su moralidad ser revelado y sus distintas partes unidad en su ser esencial, y pueda subsistir mediante y en si mismo. El efecto de esto se puede mostrar en dos Apóstoles: primero Moisés, que en su existencia había no-existencia, por lo que dijo: “O Señor, aumenta mi pecho y haz mis asuntos fáciles para mi” [Cor 20:26-27]; el segundo, el Profeta, en cuya no-existencia no había existencia, por lo que Dios dijo: “¿Acaso no aumentamos tu pecho?” [Cor 94,1]. El uno pidió por adornos y un honor visible, pero el segundo estaba adornado, por lo que no tenia ninguna petición para si mismo.

Y Ali b. Bundar al-Sayfari de Nishapur dijo: “El sufismo es: que uno debe estimar su propio exterior ni interior, pero lo debe estimar todo como pertenencias de Dios” Por eso si miras al exterior verás los signos externos de las bendiciones de Allah, y, si observas, las acciones externas no tendrán el peso ni del ala de un mosquito por encima de las bendiciones de Allah, y dejaras de estimar su exterior; y de nuevo, si miras detenidamente al interior, verás los signos de la ayuda de Allah, y, mientras miras, las acciones internas no variarán en nada la escala ni en un solo grano en comparación con la ayuda de Allah, y dejará de estimar su interior, y veras que todo pertenece a Allah; y cuando veas que todo es de Allah, veras que tu mismo no tienes nada.

Muhammad b. Ahmad al-Muqri dijo: “El sufismo es el mantenimiento de los estados rectos con Allah”, pues los estados no distraen al Sufi de su (recto) estado, ni lo llevan al mal, pues aquel que su corazón es devoto al Autor de los estados (muhawwil-i ahwal) no desciende del rango de la rectitud ni se le esconde de la obtención de la Verdad.

  

(r) Nuruddin Margarit

04 رجب, 1421

 


 

Copyright © 2001 Asociación Naqshbandi Haqqani de Argentina.

Todos los derechos reservados.